martes, 4 de enero de 2011

De como un tipo como yo, termina escribiendo un blog como este.

Por muy extraño que parezca, al final, un tipo como yo, de ciencias, mas bien pragmático, ha terminado hablando de milagros, y es que los he sufrido en mis propias carnes. Desde pequeñito, en el colegio, en casa y con los amigos, todos hemos oído hablar de Dios, pero como un señor con barbas largas y túnica blanca, que anda en sandalias con un triángulo dorado encima de la cabeza. Ademas oímos hablar de Jesús, su hijo, un apuesto caballero, de barbas recortadas y que realizaba milagros en nombre de DIOS. Todo eso escrito en un libro de infinitas páginas y sólo interpretado por la Iglesia católica, llamado Biblia.

La información que tuvimos, o la educación que nos quisieron dar, estaba muy incompleta, o bien censurada, para que de ningunas de las maneras pudiésemos cuestionarnos la existencia de DIOS.

Una va creciendo, y las dudas van surgiendo... e intenta ir dando explicación a todo eso que nos enseñaron, pero que jamas nos demostraron, y es así como ahora, a mis 36 años, puedo decir que DIOS existe, pero no como nos lo han enseñado. No pretendo convencer a nadie, tan solo compartir mediante este blog, cuales han sido mis experiencias personales, fuera de todo adorno de ciencia ficción, sobre todo desde hace 12 años hasta ahora.