Hoy en día, si uno dice que cree en Dios, es objeto de miradas, risas, y poco menos que tildan de loco. Sin embargo, todos y cada uno de nosotros, en un momento de desesperación hemos rogado a un ente superior, para que se apiade de nosotros, salve a nuestro hijo o haga que aprobemos el carné de conducir. En ese momento, nos recluimos en un rincón donde nadie nos ve, y allí lanzamos toda nuestras plegarias para que se nos cumplan nuestros deseos o necesidades.
Pero... ¿por qué nos comportamos así? ¿Tan malo es reconocer que creemos en algo superior?. Parece que tenemos miedo de que nos tilden de "parroquianos", "curillas", "mojigatas"....etc. Y eso es otro síntoma mas de la ignorancia y incultura que hay entre el populacho.
Como comenté en artículos anteriores, ¿por que nos tenemos que avergonzar de algo en lo que se basa toda la física, la matemática con sus leyes ponderales, es decir, que no se pueden demostrar?. No es malo decir que existe un ser, ente, energía o algo superior, que por comodidad, lo podemos llamar Dios (cosa que han hecho en civilizaciones anteriores), y que ademas creemos en él.
El gran problema es que cuando uno pronuncia la palabra Dios, le están relacionando con la Iglesia... y ahí no estoy de acuerdo. Uno puede creer en Dios, sin que por ello este tenga que ser un señor que viste con túnica blanca y luce grandes barbas y un triángulo dorado sobre su cabeza.
Dios es 100% energía, y el ser humano es muy desconocedor del uso de la misma, de las leyes de atracción, de la del decreto, y de todas las leyes (insisto ponderales) que hacen que podamos usarlas para hacer nuestra vida mas agradable.
Después de mucho hablar, leer y compartir experiencias, llego a la conclusión de que la gran confusión viene cuando las personas piensan algo como esto: "¿Donde estaba Diós en el Terremoto de Haíti?, ¿ Por que Dios permite que mueran los niños de hambre en África?", y es ahí en donde creo que está el gran error, quizás inculcado por la Iglesia católica en la que se nos habla de un Dios no castigador..... bueno, pues esto es incierto, y siento comunicarles, católicos del mundo, que Dios castiga. Y no es ni mas ni menos que por el principio de conservación de la energía, (que os comenté en post anteriores) o lo que se denomina "El Dios Justo".
Esto no significa que haya que temer a Dios, simplemente tratarle con el respeto que se merece, es decir, a ninguno de nosotros se nos ocurriría bañarnos con un tostador encendido dentro de la bañera, ¿verdad?, porque la probabilidad de hacernos mucho daño es muy alta. Pues lo mismo con Dios, o energías, debemos manejarlo con respeto. No podemos ir haciendo lo que nos apetece en todo momento, pensando que somos el centro del universo, porque en algún momento tus energías chocarán con las de otro, y allí habrá un problema.
Cuando uno maneja las energías, y obtiene resultados, la gente dice que ha ocurrido un milagro, pues bien, si lo denominamos así, yo he vivido milagros; y os invito a todos a que los viváis.
Por último, y como en todos mis post, os invito a que reflexioneis y empeceis a manejar las energías. Que no os quedéis con los estándares que os han inculcado, y habráis vuestra mente y corazón, que aprendáis a como canalizar vuestra energía e interactuar con otras. Yo lo hice, y he de decir que el resultado ha sido bueno y merece la pena. Por supuesto que toda recompensa, requiere un sacrificio, y que lo que recibes por una parte, lo tendrás que soltar por otra, para dejar que tu energía fluya.
Con todo esto, yo puedo decir alto y fuerte que CREO EN DIOS, y os animo a que creáis también vosotros.



No hay comentarios:
Publicar un comentario